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Talento comercial como emprendedor

Talento comercial como emprendedor
Roger Llorens

Iniciar la carrera de la emprendeduría es difícil, arriesgado y la persona debe estar dispuesta a entregar mucho de su parte para tener posibilidades de éxito. No en vano, la tasa de destrucción de empresas y proyectos emprendedores de menos de 2 años es altísima, y es que además de una buena idea hacen falta otros muchos activos para que la rueda gire a lo largo del tiempo.

Mucho se ha debatido sobre las principales características de un buen emprendedor, y es que en cierto modo esta forma de ser se lleva en la sangre, sea uno consciente o no. En algunos casos es la necesidad la que aboca a la persona a convertirse en emprendedor, y tiempos de recesión provocados por la coyuntura económica que vivimos son el detonante para muchas de estas personas.

¿Cuál es el talento más productivo del emprendedor?

Seguramente no sea el más importante, ya que la visión de negocio, la detección de oportunidades, la facilidad de adaptación a los cambios, los conocimientos de marketing online y otras muchas facetas son imprescindibles para el éxito de cualquier proyecto. Ahora bien, cuando una idea parte de cero, la capacidad comercial de la persona que la impulsa es determinante para crecer a un ritmo mucho mayor y descubrir oportunidades y tratos con otras personas o empresas allí donde aparentemente no había espacio en el que instalarse.

A la hora de buscar inversor, sin ir más lejos, la capacidad comercial del emprendedor aportará grandes argumentos para decantar la balanza en favor del proyecto. Y no solo por la capacidad de explicar y convencer con la propia idea de negocio, sino porque es corriente ver inversores o business angels que valoran positivamente que el emprendedor domine el arte comercial ya que así se aseguran una mayor probabilidad de éxito de la inversión. A fin de cuentas, de esa persona dependerá que su inversión sea o no rentable, y es por ello que siempre se valora muy positivamente.

Al margen de este valor, la batalla comercial suele ser feroz y compleja, por lo que poseer cierta habilidad para moverse en este terreno es un factor diferencial entre emprendedores. Prácticamente a día de hoy es más importante cómo se vende una idea que no la naturaleza de la propia idea. En cierto modo, esa es la esencial del marketing, y sobre esta premisa se construyen los mejores comerciales. Si quieres ser uno de ellos, lo mejor es ponerse manos a la obra y empezar a mejorar esta habilidad tan buscada y necesaria en muchas empresas y proyectos. No a todos les gusta, pero a todos les sirve.

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